¡Hola! Soy Ana, psicóloga sanitaria especializada en necesidades educativas especiales, y me alegra mucho que hayas llegado hasta aquí. Si estás buscando apoyo para tu hijo, hija o para ti, quiero que sepas que estoy aquí para ayudarte en todo lo que pueda.
Colegiada Nº BI05813

¿Por qué elegí estudiar Psicología?
Desde pequeña, siempre tuve una gran curiosidad por entender cómo funcionamos las personas. ¿Por qué reaccionamos de ciertas maneras? ¿Cómo las emociones y pensamientos influyen en nuestras decisiones? Esto me llevó a estudiar Psicología, una disciplina que me permite ayudar a otras personas a comprenderse a sí mismos/as y a su entorno.
Mi amama también jugó un papel muy especial en mi decisión. Aunque falleció cuando yo era pequeña, siempre he escuchado a mi aita hablar con admiración sobre ella y sobre lo buena profesora de pedagogía terapéutica que fue. Me contaba cómo las familias estaban profundamente agradecidas por su dedicación y cómo incluso fuera del horario escolar muchas la buscaban para que siguiera ayudándoles en casa.
Esos recuerdos y relatos no solo me hicieron sentir una conexión muy especial con ella, sino que también despertaron en mí el deseo de seguir sus pasos y dedicarme a ayudar a los/as demás.
¿Cómo me formé como psicóloga?
Mi carrera comenzó con el Grado en Psicología, donde ya tuve la oportunidad de realizar prácticas en un piso de menores tutelados. Esta experiencia me permitió conocer de cerca la realidad de muchos niños, niñas y adolescentes en situaciones vulnerables. Además, participé como voluntaria durante los 4 años del grado con personas con diversidad funcional, donde aprendí la importancia de la inclusión y la adaptación a las necesidades de cada persona.
Tras finalizar la carrera, me seguí formando con un Máster en Necesidades Educativas Especiales, realizando prácticas en un colegio de educación especial, donde trabajé con niños, niñas y adolescentes con parálisis cerebral. También acudí a un colegio ordinario, y junto a el equipo de Pedagogía Terapéutica y Psicología Educativa, apoyé a niños, niñas y adolescentes con necesidades educativas especiales.
Mi deseo de ampliar mis conocimientos me llevó a realizar un Máster en Psicología General Sanitaria, con el que adquirí herramientas para tratar a niños, niñas y adolescentes con trastornos emocionales y conductuales. Durante mis prácticas en un servicio terapéutico-educativo, pude trabajar con niños, niñas y adolescentes con dificultades emocionales y psicológicas graves, lo que me permitió entender la importancia de un enfoque terapéutico especializado. También realicé prácticas en un gabinete de psicología y psicopedagogía infanto-juvenil, trabajé con niños, niñas y adolescentes que presentaban tanto dificultades emocionales y conductuales, como problemas de aprendizaje.
Actualmente, sigo formándome con un Máster en Atención Temprana, que me permite intervenir de forma temprana en el desarrollo infantil, con el objetivo de detectar y tratar problemas en las primeras etapas de la vida.
¿Qué experiencia tengo trabajando con niños, niñas, adolescentes y jóvenes?
A lo largo de mi trayectoria, he tenido la oportunidad de trabajar en diversos entornos que han enriquecido tanto mi crecimiento personal, como profesional. Como psicóloga en un gabinete psicológico y psicopedagógico infanto-juvenil, acompañé a niños, niñas y adolescentes en la gestión de dificultades de aprendizaje, así como en aspectos emocionales y conductuales, ofreciendo un enfoque cercano y adaptado a sus necesidades individuales.
Además, mi experiencia en el ámbito educativo y social se amplía gracias a mi experiencia en una fundación dedicada a personas con diversidad funcional. Allí, como monitora de tiempo libre y monitora en campamentos, aprendí a conectar con las personas desde una perspectiva lúdica, ayudándoles a disfrutar de un entorno seguro y enriquecedor. Aunque no ejercía como psicóloga en este rol, desarrollé habilidades clave como la empatía, el trabajo en equipo y la creatividad, que hoy son fundamentales en mi práctica profesional.

¿Cómo trabajo?
Para mí, lo más importante en la intervención terapéutica es crear un ambiente de confianza, respeto y empatía. El vínculo terapéutico es esencial para que la persona se sienta segura y acompañada durante su proceso de cambio. Trabajo principalmente desde un enfoque cognitivo-conductual, ayudando a mis pacientes a identificar y modificar pensamientos y comportamientos que les generan dificultades.
Además de mi experiencia en psicología infantil y juvenil, también tengo experiencia trabajando con dificultades de aprendizaje y necesidades educativas especiales. Esto incluye acompañar a niños, niñas, adolescentes y jóvenes que enfrentan retos como dislexia, TDAH, trastornos del espectro autista, entre otros.
Mi objetivo es proporcionar estrategias personalizadas que les ayuden a alcanzar su máximo potencial académico y emocional.
Sé que hay muchos factores que influyen en nuestro bienestar. Además de los aspectos psicológicos, es fundamental tener en cuenta el entorno, la alimentación, el sueño y otros aspectos de la vida cotidiana. Por eso, en mi trabajo busco abordar a la persona de manera integral, considerando todo lo que puede afectar su salud emocional y mental para lograr una intervención más completa y efectiva.



